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viernes, 22 de mayo de 2015

Poemas violetas.


Poemas violetas.

La calamidad y el poder, siguen siendo la misma cosa. La voluptuosidad de los regios andares; la serpiente de la penitencia y la humildad, que se pierde en la oscuridad de lo nigromante. La doble cara de la moneda, que se diferencia de todo lo hallado por extravagante, y a la misma vez, por cercano. Y en este cuartito de paredes redondas, la sobriedad se convierte en vara de medir. Tabla rasa, que mide al inmoral y al justo, en la misma medida. Ambos, como bien necesario para la existencia. Como el vago minuto, necesario para la eternidad. Como el vestido de noche que nunca se arruga, pero siempre permanece planchado. El ojo vanidoso en la cara de un tuerto. Es por eso que son los últimos. Los versos ambiguos de la púrpura.












lunes, 18 de mayo de 2015

Chumbo.


Chumbo.

Ya se quedó la chumbera
sin una sola espina que regalar.
Hierática, los brazos cansados
y esperando las luces
que vienen del oeste.
Declinando su tarde
y el verbo: ya veremos,
las migajas que nos traen.
Volviendo su cabeza
para no ver partir
el fruto que vio crecer.
Higos que arañan la piel
como lo hizo su madre;
carne fresca que no florece
más que por su trabajo.
Amiga; el verde lagarto
te favorece, como la vena
que se te marca en la sien.
Como la mala leche
que despliegas cuando te roban,
lo que crees tuyo.











jueves, 14 de mayo de 2015

Otra, otra vuelta.


Otra, otra vuelta,

otra vuelta completa
a este universo radial.
A ras de suelo,
a ras de viento,
alzado, como caballo alado
que no supiera trotar.
Haciendo una cenefa
de potrillos voladores;
estáticos, pero imperecederos.
Continua, otra,
otra vuelta; ¿nos movemos?
- Si, no lo ves.
- No, no lo veo.